"Hola querida prima. Rebrujando en papeles polvosos he encontrado algunos matachos que quiero compartir contigo, en un acto de reciprocidad mínimo. Como ya te comenté, mi afición ha sido supremamente informal, intermitente y desordenada, si acaso tengo algunos dibujos se debe a que Carmencita tuvo la particularidad de ponderármelos y ello me indujo a guardar algunos y a pegar otros en forma de collage y dejarlos como decorado de nuestra habitación..." 14 de julio de 2011
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4 comentarios:
A este dibujo yo lo llamaría conmoción, pues me ha conmovido hasta la médula. Yo diría que por lo mismo es eso que llaman naif, una mezcla de inocencia y transgresión muy reveladora. La mujer, en este caso con nombre propio; la insinuación del ir de un río que se presiente, la estabilidad de la piedra en la que ella se asienta y al final, más allá del río y la piedra, de él y ella, la ignición de la llama doble del amor que los trasciende.
Carmen S. Ariza
Me encanta el color verde del mar, así es el oleaje en Tolú, sobre el océano Atlántico colombiano en el departamento de Sucre. En realidad las playas más hermosas son en Coveñas, a quince minutos de Tolú. Este dibujo me transportó de nuevo a ese paraíso.
Maky, estuviste en esas playas? Son maravillosas, Coveñas - como tú dices-, Y en Tolú, aparte de este lugar del dibujo, las playas del francés, hacia el oriente, hermosísimas muy tranquilas para el tiempo que estuvimos allí, un goce total.
Sí, estuve allí. En diciembre de 1980 se celebró en Montería el congreso nacional de profesores de francés y el último día todos nos subimos a un bus y nos fuimos hasta... precisamente, las playas del francés. El mar tranquilo, pescado fresco con patacones, hamacas en la playa, música de vallenatos, la brisa suave. La vie d'ange!
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