viernes, 29 de julio de 2011

Marchanta armoniosa (Agosto 27 de 1993)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me detengo en este armonioso dibujo, pues extasiada con el sonido de la armónica, contemplo cómo poco a poco se ha ido realizando la obra de Bayardo. Aunque no podría hablar de períodos, si tengo elementos suficientes para hablar de un Baco azul, al que, según yo, pertenecería este bello dibujo y algunos otros como ‘Después de la masacre’, ‘Paz Colombia’, o ‘Mina de Hielo’; un Baco fantástico al que pertenecerían sus flores, sus bodegones y, quizás, ‘Teatro Callejero 1 y 2’; un Baco abstracto en el que incluiría su Matrix y ‘Sin título 2’, por ejemplo; un Baco surrealista bien reprensentado en su ‘Pro-crea’; un Baco Naïf como sus dibujos ‘En Tolú’ o ‘Festival León de Greif’; un Baco retratista del que forman parte sus retratos de activistas de paz y ‘Ancestro’; un Baco costumbrista con ‘Berenice y la boyacense’ a la cabeza; también un Baco cubista como sus “Tres fuentes”; un Baco impresionista como ‘En la Noche 1 y 2” o ‘Engallada’ y bueno, ustedes dirán el resto, o me corregirán.
Así pues de este recorrido me atrevería a decir que Bayardo, casi en silencio, ha creado una obra consistente, más por su rica variedad, que por la temática o el estilo. Su consistencia quizás radica en que sus dibujos no nos dejan indiferentes, convocan y provocan emociones. Dice Botero que cada artista señala o deforma la naturaleza, pero de lo que se trata es que su modo de reproducir la realidad responda a una clara descripción de lo que se quiere significar. Pues bien, Bayardo, por ser autodidacta y no haber sido ni ser un artista que vive de su arte, claramente no ha buscado una identificación como tal, mas ello en vez de empobrecer su obra la ha enriquecido, permitiéndole jugar casi que arbitrariamente con todos los elementos a su alcance: lápices, colores, líneas, figuras, imágenes, sueños, deseos, etc, hasta hacer que los objetos de su arte se transformen en sujetos cargados de significado. Por eso se siente el dolor cuando lo plasma, o la nostalgia, o el amor, y hasta la indiferencia; por eso, como en este precioso dibujo, uno casi que puede escuchar el sonar de la armónica, percibir el dejo de tristeza que habita en el aire y presentir escenas completas como un gran mercado, del que formarían parte sus dibujos de marchantas y yo llamaría, emulando a Van Gogh: “las vendedoras de papa”.
En cuanto a mí, debo decir que mi curiosidad está picada. Le doy gracias a la prima Maky que ha hecho posible esté regocijo, pues sin ella quizás nos hubiésemos quedado sin la alegría y el orgullito que produce el ver la obra de mi hermano. Hace poco alguién me dijo que la familia era un karma, pero que dependía de cada uno transformar las relaciones familiares en un karma bueno o en uno malo; se refería a la fuerza y el poder que puede ejercer una familia en cada uno de los miembros del grupo; motivo por el cual, decía, por ejemplo los monarcas y en general la gente con poder, también los poseedores del conocimiento, se transfieren dicho poder y conocimiento de generación en generación; pues ellos saben que la familia es nuestra primera fuente y una red social primordial. He aquí un ejemplo de ello.
Carmen S. Ariza

BACO dijo...

Hermanita querida. De verdad este comentario sobre mis matachitos me hizo erizar y llorar de emoción. ¿Es verdad lo que dices de mi producción pictórica? Yo siempre he hacho estos dibujos y he tratado de utilizar nuevos materiales, de manera autodidacta, sin pretensiones, como tu dices, sin buscar lucro ni mucho menos reconocimiento, libremente. Leyendo tu comentario, tan lindo, siento que si este blog y estos matachitos pueden crea los vínculos familiares que dices encontrar en el mismo,seré el hombre más feliz de la tierra y ello me compromete con la continuidad de esa práctica tan gratificante y desestresante que es matachear.
Un abrazo