miércoles, 27 de julio de 2011

Tres fuentes (Marzo 15 de 1997)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Genial. Aparte de ser una declaración de universalidad es un experimento cubista que en lugar de definir las líneas y los contornos los suaviza como insinuando que no es posible saber donde comienza el uno ni donde termina el otro, pues el producto final de la mezcla está como en espera, es inmanente, no se ve pero se presiente en la mirada del ancestro indígena.
Carmen S. Ariza

BACO dijo...

LO DICHO HERMANITA, TODA UNA CRÍTICA DE ARTE, QUE ME ENVANECE UN POQUITÍN.